Guía completa
La vibración que se da por normal sin serlo
Una rueda desequilibrada produce una vibración fina en el volante que mucha gente asume como algo normal del coche, sobre todo si aparece de forma gradual. No lo es: además de resultar molesta en trayectos largos, esa vibración desgasta antes la propia banda de rodadura del neumático y fuerza componentes de la dirección que no deberían recibir ese trabajo extra.
Cómo se hace
Cada rueda se monta en una máquina equilibradora computerizada, que gira la rueda y mide con precisión en qué punto exacto de la llanta hay más peso que en el resto. A partir de esa medición se colocan contrapesos —adhesivos por dentro de la llanta o de presión por fuera, según el acabado— hasta que la rueda queda dentro de tolerancia.
Cuándo se hace
Siempre que se monta o desmonta un neumático, sin excepción. También cuando llega un coche con vibración en el volante como único síntoma, sin que se haya tocado el neumático recientemente: un contrapeso que se ha desprendido, un golpe en un bache o un desgaste irregular pueden desequilibrar una rueda que antes estaba bien.
Equilibrado y alineación no son lo mismo
Es habitual confundir ambos conceptos. El equilibrado corrige el peso de la rueda para que gire sin generar vibración. La geometría de la dirección y la suspensión es otro ajuste distinto, que se nota más porque el coche tira hacia un lado o el volante queda torcido circulando recto. Una vibración fina y constante a partir de cierta velocidad suele señalar equilibrado; un tirón lateral suele señalar geometría.
Si el volante vibra a partir de cierta velocidad, se puede revisar sin necesidad de cita previa. Para confirmar disponibilidad, llama al 641 16 17 71.